Un rey en moto.

Gracias a películas taquilleras como Grease, la época efervescente de Elvis Presley quedó asociada a los Cadillacs descapotables y a los salones de refrescos y hamburguesas. De hecho, el papel de Danny Zucko, el protagónico masculino, había sido pensado originalmente para El Rey del Rock.

Sin embargo, la pasión de este icónico cantante, giraba alrededor del mundo de las motos.

Elvis era, ante, todo, un apasionado de las Harley-Davidson, marca de la que llegó a tener más de veinte vehículos. Una de sus motocicletas, la Harley-Davidson 1956 KH, la cual compró por 903 dólares, ahora vive en el museo que la marca tiene en Milwaukee, expuesta junto con los papeles de la documentación que acreditan su propiedad.

Sin embargo, la marca que verdaderamente aprovechó el éxito de Elvis no fue Harley Davidson sino Honda. A principios de los años ´70,  la marca japonesa decidió utilizar la imagen del Rey del Rock para su campaña “Para gente simpática”, con la que ingresó al mercado de Estados Unidos.

La decisión fue tan acertada, que algunos sostienen que esa acción fue una de las razones por las que Honda es, hasta la actualidad, una de las marcas más reconocidas en el mundo del motociclismo.

Elvis Presley fue el protagonista de la película “I´m a Roustobout” en la que iba de allá para acá en una Honda Super Hawk 305. A partir de ello, Honda le regaló una Dream CA77 en color negro para él y una moto igual pero de color blanco para su esposa, Priscilla Elvis. En su siguiente largometraje, Viva las Vegas”, Elvis maneja esta moto, que actualmente puede visitarse en el Museo de Arte del Motociclismo en Memphys. Lamentablemente, la moto blanca de Priscilla,, tuvo un destino desconocido.

Hay un costado más oscuro en este amor de Elvis por las motos. Es conocido que el Rey del Rock, era protegido por un grupo de amigos a los que se apodó Memphis Mafia. Con esta selecta pandilla, y aprovechando   sus contactos, lograba que cortaran un tramo de autopista al tráfico y por ella se dedicaban a hacer carreras ilegales con sus motos. Al parecer, Elvis solía ser el más rápido de su banda.

Pero, a pesar de su propia falta de cuidados al volante, Elvis siempre trabajó en mejorar la imagen que se tenía de los moteros, intentando que se los viera de una manera más cercana, familiar. Esa imagen es la que Honda explotó y la que puede verse en todas las campañas que hicieron juntos.

Motos protagonistas

Una de las postales más características de la serie The Walking Dead, es la del personaje Daryl Dixon recorriendo calles desérticas arriba de su moto, su compañera inseparable.

Lo curioso de este personaje es que no tiene, como el resto de los protagónicos, una contraparte en el cómic de Robert Kirkman,  sino que fue pensado exclusivamente para la TV. El plan original era que tuviera una vida corta pero gracias al cariño de la audiencia fue creciendo hasta volverse uno de los personajes centrales.

Se suponía que Daryl iba a montar un caballo pero como a Normal Reedos – actor que da vida al personaje – le daba miedo, optaron por una moto. A partir de ahí, junto con la ballesta, la moto pasó a ser su rasgo distintivo.

Cuando el personaje apareció en el 2010 manejaba una pequeña custom, que tuvo que abandonar con mucha pena en uno de los capítulos de las siguientes temporadas. Por suerte, a finales de la quinta temporada consigue una Classified Moto cuya base es una Honda CB750 Nighthawk.

La verdad sea dicha, Norman Reedus es un auténtico entusiasta de las motos, y como tal, ha logrado transformar la pasión que comparte con Daryl, en una excusa para crear una serie documental imperdible: En ruta con Norman Reedus.

Como el título no esconde, la serie nos muestra a Norman recorriendo los caminos de su país junto con un compañero sorpresa, que puede ser un actor, un músico o un amigo. Así, van explorando la cultura local del motociclista, visitando salones de tatuajes y talleres al costado del camino, mientras buscan dar a conocer a los coleccionistas, mecánicos y artesanos más experimentados de todo el país

Pero Norman Reedus no es el único actor famoso que plasmó su pasión por las motos en una serie documental. En 2004, John Boorman -actor de gran renombre pero sin un personaje característico a cuestas- y Ewan McGregor – quien encontró la fama con su interpretación de Mark Renton en Trainspotting decidieron emprender un viaje en moto desde Londres a Nueva York, una distancia de 30.395 km aproximadamente.

Los actores, que coincidieron en la película El beso de la serpiente, son muy amigos y muy fanáticos de las motos. Por eso, cuando Ewan leyó el inspirador libro de Ted Simon, Los viajes de Júpiter, en quien pensó primero para compartir la travesía, fue en Boorman.

El viaje duró de mediados de abril hasta finales de julio; atravesaron Europa Central, Ucrania, Rusia, Kazajistán, Mongolia, Siberia y Canadá sobre una moto BMW R1150GS.

La serie se llama Long Way Round y es imperdible. También existe una edición en DVD y un libro que tuvo mucho éxito de ventas.

Como bonus track les recomendamos dos documentales más, que si bien no tienen un famoso al volante, nos parecen imperdibles.

Riding Solo To The Top Of The World se destaca por una modesta producción y una ambiciosa misión. Gaurav Jani´s se interna con una moto 350cc Royal Enfield, modificada para cargar con unos 100 kg de equipaje, por un paraje imposible, la meseta de Changthang a unos 4500 m de altitud en la región de Ladakh, cerca del Tíbet.

Sin más compañía que su moto y su cámara, Jani´s logra captar imágenes de una belleza sorprendente, incluso por fronteras que ni la mismísima National Geographic ha podido cruzar.

Por su parte, en Diario de un Nómada, el escritor español Miquel Silvestre nos cuenta, a modo de bitácora, su viaje desde el estrecho de Magallanes hasta el Canal de Panamá.

Lo más llamativo del documental, además de la cantidad de hábitats diferentes que atraviesa en sus 20.000 km de viaje (desiertos, selvas, playas y montañas), es la manera en que nos cuenta las fundaciones de las ciudades y los relatos de los aventureros más famosos de esas épocas: Núñez de Balboa, Francisco de Orellana o Pedro de Valdivia.

Un verdadero viaje en moto por la historia de la conquista de Sudamérica.

E- motos: La pesadilla de Warnes

Mucho se habla en el mundo de las dos ruedas sobre los motores eléctricos y el efecto que tendrá a corto plazo en la industria de las motocicletas.

Algo similar está ocurriendo con la técnicas de impresión 3D y la fabricación de los chasis y de las demás piezas no eléctricas que se utilizan para el armado de las motos.

El año 2016 fue un año clave en este sentido. En el Auto Show de Los Ángeles de ese año se presentó el modelo The Dagger, una super bike’ fabricada por Divergent 3D con un chasis creado, cien por ciento, con esta técnica.

Con una estructura de fibra de carbono, The Dagger es un cincuenta por ciento más ligera que las motos hechas con materiales tradicionales, lo que hace que sea mucho más eficiente en la pista que cualquiera de sus competidoras. Pero lo más importante del asunto es que su eficiencia no es a costa de la seguridad: su estructura de fibra de carbono resulta más resistente que la tradicional.

Ese mismo años, ApWorks también presentó una moto con un chasis realizado completamente en impresora 3D. Para la creación de este prototipo, la Light Rider, se inspiraron en la naturaleza y usaron un material llamado Scallmolloy que hace que la moto sea más ligera, pesando aproximadamente 35 kg, un treinta por ciento menos que el resto de las motocicletas del mercado.

A fines del 2018 el uso de las impresoras 3D evolucionó. La consultora de impresión 3D Now Lab desarrolló la motocicleta eléctrica Nera, la primera de su clase impresa en 3D y totalmente funcional. Según la firma, “todas las partes se han impreso en 3D, incluyendo neumáticos, llantas, cuadro, horquilla y asiento”. Las únicas partes que no se han impreso en 3D son el motor eléctrico, que se aloja en el cubo de la rueda trasera, y las baterías, que están integradas en la carrocería.

Sin embargo, lo más revolucionario de este modelo son sus ‘neumáticos’ sin aire que prometen cambiar el negocio de las llantas para siempre.

La impresión 3D, además, es una técnica que abre múltiples posibilidades a los amantes de la costumización y a los coleccionistas de modelos antiguos. Para estos últimos, esta tecnología les permite fabricar de cero piezas dificil de conseguir o que ya están fuera del mercado, logrando volver a ensamblar cualquier modelo por antiguo que sea; para los amantes de la Kostum Kulture ya existen varios talleres que, gracias a impresoras 3D, construyen y venden kits de piezas con los cuales los clientes pueden elegir el aspecto y estilo de sus motos.

“Los métodos convencionales limitan la creatividad y la libertad a la hora de diseñar, y no permiten crear piezas complejas. En cambio la impresión en 3D permite a los diseñadores crear piezas más complejas con mucho menos esfuerzo, ahorrando tiempo y dinero”, dicen desde BCN3D Technologies, uno de estos nuevos talleres ubicados en España.

La impresora 3D y la industria de las motos ya se han dado la mano para revolucionar la fabricación de las motos para siempre.

Las aventuras de Henry von Wartenberg: un intrépido en dos ruedas.

Algunos escritores sostienen que en la vida moderna el concepto de aventura
no existe. Henry von Wartenberg es la refutación viva de tal afirmación.
Fotógrafo, periodista y amante de las motos, Henry nos cuenta que ha hecho
más de 30 travesías a lo largo de 40 países. Ahora mismo está terminando de
preparar su próxima e inminente aventura: una travesía por Tierra del Fuego.
Su plan consiste en atravesar toda la península Mitre, desde Moat hasta
Cabo San Pablo. Se trata de más de 250 kms que hará caminando y otros 60km en
cuatriciclo; unos amigos lo esperarán en un punto específico de la ruta con los
rodados listos para conducir juntos hasta Río Grande, adónde finalizarán el viaje.
Henry está familiarizado con las motos desde los 11 años. Su pasión por las
dos ruedas se remite a los tiempos en los que las importaciones estaban cerradas y
en el país sólo se veían pequeños rodados como la Honda Corvex de 50 cc,
mientras soñaba con los grandes modelos que se veían en las películas y series
extranjeras.
Ya de adolescente y con la importación abierta, manejó todos los modelos y
tamaños que pudo. Estudiante de veterinaria, se fue abocando cada vez más a la
fotografía periodística hasta volverse un empleado estable de la editorial Atlántida.
La moto se transformó en un aliado vital para ir y venir a todas partes con su cámara
a cuestas. Llegó a tener nueve modelos diferentes a la misma vez.


En 2003, surgió la idea de armar su primera travesía con un grupo de
amigos: recorrer en moto de Ushuaia a la Quiaca por la mítica ruta 40. Viaje que
quedó para siempre dentro de su lista de los tres más memorables. Los otros dos se
transformaron en libros gracias al sponsoreo de BMW.
Charles Darwin al sur del sur , es uno de estos.
La idea surgió cuando leyó una biografía de Charles Darwin que le despertó
el interés por saber todos los detalles del viaje del gran naturalista. La investigación
desembocó en un viaje en moto por Argentina, Chile y Uruguay, reconstruyendo los
pasos de Darwin y actualizando con sus fotos la mirada del inglés, una especie de
“evolución de la evolución montado sobre un caballo moderno”.
El otro libro es De gira al sur que testimonia otro de sus viajes preferidos:
una travesía en solitario desde Alaska hasta Tierra del Fuego que hizo también en
moto. Un recorrido por paisajes increíbles y una geografía tan diversa como
desafiante aún para un experimentado motociclista como él.

Henry tiene publicados más de 21 libros de sus fotografías y sigue
preparando más. Entre sus próximos proyectos está “Riders” para la prestigiosa
firma Quarto Groupe. Se tratará de una antología de instantáneas de conductores y
conductoras de motos de todas partes del mundo, producto de sus incesantes
viajes.

Aprovechamos su visita y su gran expertise en travesías en moto para pedirle
algunos consejos.
Para cualquier viaje que se quiera hacer, según Henry, la planificación es
fundamental. Por ejemplo, el viaje de Alaska a Ushuaia le llevó un año entero de
planificación: calculó kilómetro a kilómetro el camino, las paradas y los elementos
necesarios para llevarlo a cabo.
Indispensable antes de cualquier travesía: hacer un buen mantenimiento
general que incluya revisar la cadena y la lubricación. Otro detalle importante son
los frenos: si la moto tiene frenos a disco, controlar las pastillas y si tiene cinta,
sacar la rueda y asegurarse que todo está en orden.
Otro detalle importante para Henry es el mapa rutero. El GPS puede
apagarse, romperse o funcionar mal. El mapa no. Además, hay que tener siempre
presentes las coordenadas del viaje y tenerlas anotadas.
En este sentido, la hoja de ruta de cualquier viaje, ya sea corto o largo,
incluye saber por dónde se irá y cuántos kilómetros hay de un punto a otro; saber en
qué lugar cargar combustible es un factor clave.
Si el conductor sale por primera vez de travesía, la recomendación de Henry
es que sea en compañía de alguien que ya tenga experiencia previa.
Así como se dice que lo valiente no quita lo cortés, el espíritu aventurero no
es enemigo de la planificación. Por el contrario, diría un viajero experimentado como
Henry, es su principal aliado.

Kostum Kulture: el nacimiento de una cultura.

El fin de la Segunda Guerra Mundial marcó y modificó la cultura popular norteamericana para siempre. Uno de los tantos motivos para que esto ocurriera fue el surgimiento de nuevos actores sociales, que se volvieron con el paso del tiempo, íconos y modelos de conducta.

El pandillero motorizado fue uno de estos. Y su existencia, marcó la historia de las motos para siempre. Veamos porqué:

Al comienzo de la Segunda Guerra Mundial, Harley Davidson firma un contrato de exclusividad con el ejército y fabrica miles de motos para enviar al campo de batalla. Al finalizar el conflicto, un gran excedente de esa producción se vende por muy bajo costo a los ex soldados.

Estos jóvenes, traumatizados por la experiencia shockeante del frente, encuentran dificultades para insertarse nuevamente en la sociedad y empiezan a juntarse con sus ex compañeros de combate. Acostumbrados a la identidad colectiva y a la vez anónima del ejército, estos grupos empiezan a asumir una identidad comunal entre sí y a buscar distinguirse del resto. Y es a partir de esta búsqueda por diferenciarse que nacen las primeras motos “customizadas”.

Primero les aplican escudos, colores e insignias como símbolos de pertenencia a una misma pandilla. Las generaciones siguientes, no sólo continúan con esta costumbre de los jóvenes de post guerra sino que la potencian. El rock y su rebeldía se asocian así, para siempre, a la cultura de la customización.

La Kustom Kulture se vuelve aún más potente en los años 60 y 70. Las rutas del país son invadidas por jóvenes motorizados que buscan vivir en libertad, sobre motos que han retocado y decorado a su antojo.

Con el tiempo, la Kustom Kulture se expande por el mundo y se termina instalando en todos los países, a tal punto, que los mismos fabricantes empiezan a ofrecer entre sus modelos, motos personalizadas.

Sin embargo, con el paso de los años, las motos customizadas dejaron de ser símbolo de rebeldía para volverse la bandera de una pasión.

Customizar la moto es tomar algo fabricado en serie y volverlo original, único.  Y con cada detalle, se empieza a formar su personalidad y la moto comienza a tener su “alma” propia. De esa manera, la moto es mucho más que un objeto, pasa a ser una extensión de su dueño, en la que ambos comparten las mismas características y referencias.

El futuro de las motos eléctricas

Desde hace algunos años, las fuentes de energía eléctrica amenazan con sustituir de manera definitiva a los motores de combustión. Sin embargo, ese proceso que por cuestiones ecológicas y de recursos pareciera ser necesario e inmediato es, en realidad, una transformación lenta porque los paradigmas de consumo tradicionales lo limitan.  

Por ejemplo, en la ciudad de Córdoba la gran presencia de motos eléctricas puso sobre el tapete la falta de regulaciones legales que hay sobre su existencia: muchas de estas motos no están habilitadas como vehículos pero, a la vez, se les permite a los negocios su comercialización lo que genera una situación incómoda: las motos eléctricas existen pero no están habilitadas ni tampoco controladas. El debate cordobés aceleró la discusión a nivel nacional , y ya se está pensando una solución al respecto que las regule en todo el país.

Los usuarios de este tipo de rodados hablan de los beneficios de su uso: se cargan como un celular, no usan combustibles, aceites ni fluidos, y tienen muy poco mantenimiento.

Pero también tienen tres contras importantes: el precio, la escasa velocidad que alcanzan y la poca autonomía que tienen. Es por esto que los modelos que se ven son rodados chicos; ciclomotores y scooters, es decir, modelos bien urbanos que sirven para trayectos cortos.

Zanella fue la primera y hasta el día de hoy la única marca con un scooter eléctrico formalmente introducido en el mercado, es decir, con homologación, porque cualquier vehículo con motor debe ser homologado. El vacío legal del que hablábamos al comienzo no sólo existe para el conductor sino también para el fabricante, lo que hace que la mayoría de los ciclomotores eléctricos que circulan por el país tengan sus motores homologados como bicicletas eléctricas.

Finalmente, se cree que en estos días se llegará a un marco legal para su existencia y su circulación.

Sin embargo, la resistencia del conductor tradicional será más difícil de vencer: entre un modelo tradicional y esta nueva alternativa el precio está a favor de la primera opción y son pocos los que están dispuestos a pagar casi el doble del valor por un producto ecológico.

Uno de los argumentos más fuertes desde el lado de los fabricantes para tratar de revertir esta opinión es que el precio se termina nivelando gracias a su bajo mantenimiento y funcionamiento económico.

Sin embargo, todos los fabricantes coinciden en que su potencial cliente no es el conductor habitual, el que está acostumbrado a la moto de explosión, sino el que todavía no maneja pero ya está sintiendo la curiosidad por hacerlo, ese que recién ahora está ingresando al mundo de las dos ruedas.

En el Parque Industrial de Posada ya está instalado Voltu, la fábrica de motos que quiere revolucionar las motos eléctricas en el mundo con sus patrones de velocidad y autonomía.

La Voltu puede acelerar de 0 a 100 km/h en menos de 3,9 segundos gracias a su motor de 100HP con un torque máximo de 250Nm (5100 RPM). La velocidad máxima es de 180 km/h limitada electrónicamente.

Pero el dato que más llama la atención es la autonomía de 350 km, que para uso semanal permite cargar la moto cada par de días o inclusive una vez por semana.

Por otro lado, Harley-Davidson presentó su modelo “LiveWire”, la primera moto en su historia con motor eléctrico. Con una autonomía cercana a los 175 kilómetros es capaz de alcanzar los 100 km/h con partida detenida en 3,5 segundos.

Estos modelos, sin dudas, irán generando otra mirada sobre las motos eléctricas y sus posibilidades, acelerando la transformación de este mundo que cada vez parece menos regido por la combustión.

 

Algunos regalos ideales para los amantes de las motos

Los regalos de Navidad suelen ser un gran dolor de cabeza. Familiares, amigos invisibles, compañeros de trabajo, clientes; no importa el formato que se maneje, elegir el regalo ideal suele ser un ejercicio desgastante para las personas que no disfrutan salir de compras.

Por lo tanto, armamos este pequeño listado de productos que harán feliz a cualquier amante de las motos. Y si el fanático sos vos, sólo es cuestión de que compartas este link de manera “casual” con la persona indicada para que al pie del arbolito te espere algo mejor que un par de medias color canela.

Encabezamos la lista con el regalo ideal: una cámara deportiva de acción, esas que se han popularizado en los últimos años y con la que se puede grabar el andar de la moto sobre la ruta. Existen dos formatos diferentes: las cámaras que se instalan en el casco o en la moto.

Si bien parece un regalo costoso, en verdad, existen diferentes modelos que se adaptan al bolsillo del interesado: desde cámaras super completas, como las WiMius, hasta las Vemont, más básicas pero no por eso menos útiles.  

Otro regalo muy valorado por cualquier amante de las motos son los cascos y los guantes, porque además de otorgar confort son elementos indispensables para andar por la calle.

Con respecto a los cascos, los tres modelos más comunes son el abierto, el integral y el modular.

Los abiertos se limitan a proteger la nuca y las orejas, pero no cuidan la cara ni resisten fuertes impactos. Sin embargo, son muy elegidos por quienes usan la moto únicamente en la ciudad, especialmente, si se trata de una moto tipo scooter. Son pequeños y livianos, y suelen ser la opción más económica.

Los integrales son los que ofrecen el mayor nivel de protección y el que recomiendan los expertos en seguridad vial. Se trata de una sola pieza no desmontable: protege toda la cara, la zona de la pera y se ajusta a la cabeza. Hay múltiples precios y gamas que dependen del material y la marca

El casco modular es uno de los modelos más elegidos y su protección es lo suficientemente buena. Permite desmontar la protección del mentón, por lo que puede ser muy útil para quienes tienen que hacer paradas breves cuando circulan en la moto y no quieren retirar todo el dispositivo. Su mayor contra es que son cascos muy pesados.

Respecto a los guantes es importante que la seguridad que brinden esté por encima de cuestiones estéticas. Es decir, unos guantes elegantes, deportivos o de un material de moda pueden ser una buena elección siempre que nuestra prioridad sea su nivel de protección.

En relación al material, los guantes más elegidos son los de cuero y los textiles.

Los guantes de cuero son muy lindos pero en verano suelen resultar muy abrigados. Por eso, para las épocas de calor se recomiendan los guantes textiles totalmente transpirables que protegen sin hacer que las manos suden más de la cuenta. Poseen piel en la palma de la mano para mayor comodidad.

Otro elemento importante para la conducción segura son las botas ya que su uso es indispensable para la protección del pie y el tobillo, que son partes del cuerpo muy expuestas en caso de alguna caída. Nadie espera caerse pero es importante estar preparado en caso de que suceda.

Acá va un pequeño repaso de los tipos de botas que existen, dejando afuera los modelos más específicos como los que se usan para las competiciones de alta velocidad.

Las botas Touring, fabricadas con piel, son una gran opción para los que además de andar en moto caminan mucho, ya que son muy cómodas  Ideales para los que gustan hacer travesías en moto.

La botas Cruiser son las opciones más estéticas y cancheras, pero justo es decirlo, ofrecen una seguridad bastante menor que el resto de los modelos. Son las preferidas por los Choppers y los amantes del cuero.

Por último, las botas urbanas pueden funcionar como la opción ideal para todo aquel que usa la moto como medio de transporte habitual, ya que es un modelo pensado para que funcione, además, como un calzado común. Son seguras, cómodas y livianas.

También preparamos un pequeño listado de accesorios secundarios que siempre serán bienvenidos por los conductores.

Los bolsos para sobre tanque encabezan esta segunda lista. Es un elemento muy valorado porque permite llevar las pertenencias de forma segura e impermeable.

Un obsequio inesperado pero muy práctico son las toallitas limpiadoras Vulcanet Un producto que acaba con todo tipo de suciedad en una gran cantidad de superficies. Cromados, cuero, vidrio, pintura brillante, pintura mate, neumáticos, parachoques, pantallas, cuero artificial, carrocerías, etc. Y lo mejor de todo, no necesita agua.

Otro elemento que suele usarse mucho son las bufandas y tubulares de Buff. Existen múltiples diseños y marcas, ideales para buscar combinar con el estilo del gratificado.

¡Esperamos que te haya servido esta lista y si se te ocurre algún otro regalo perfecto para un amante de las motos, no dudes en compartirlo con nosotros!

Verano, libros y motos

Un clásico del verano, además de los choclos en la playa y los oficinistas que toman sol en las plazas, es la lectura; como si el calor renovara nuestra amistad con los libros o, finalmente, encontrásemos la tranquilidad mental necesaria para poder perdernos en esos mundos de tiempos pausados y momentos únicos que se ocultan tras las tapas de los libros.

Para este momento único del año, hemos pensado un listado de títulos que tienen a las motos como elementos imprescindibles de la trama pero que, sin embargo, no se limitan exclusivamente al universo de las dos ruedas. Se trata de libros de ficción con historias fuertes e interesantes que están atravesados, de alguna manera, por la pasión de las motos.

En Los lanzallamas, de Rachel Kushner, por ejemplo, la protagonista es Reno, una chica apasionada por las motos, que va sin rumbo buscando su identidad. En su búsqueda recorre tres escenarios distintos: los Estados Unidos de los setenta, en los oscuros años de Nixon, la resaca de Vietnam y el caso Watergate, la Italia de los años treinta, bajo el puño de hierro de Mussolini, y a la de los setenta, ensangrentada por los conflictos sociales y el terrorismo salvaje de las Brigadas Rojas. Un libro ideal para los amantes de las historias fuertes con contextos históricos definidos, en el que se mezcla el policial negro, la novela de iniciación y el road movie en un cóctel irresistible.

Para los fanáticos de la estética ochentosa, la imaginería del VHS y las películas de super acción, recomendamos A morir, novela escrita a dos manos por Brommel y Castagna, y que podemos leer como un viaje psicodélico por un mundo habitado, entre otros desopilantes personajes, por unos corredores de motos fanáticos de Pappo.

Y por último, un libro para los lectores más tradicionales: Los caminos del mundo, de Nicolas Bouvier. Sin lugar a dudas, se trata de uno de los mejores libros de la literatura viajera contemporánea, en la que el autor nos narra un viaje que lo llevó desde Yugoslavia hasta la India. Una historia inimaginable y mágica, y repleta, obvio, de motos, muchas motos.

Bonus track:

Para que puedan compartir el placer de la lectura y el amor por las motos con los más chiquitos, agregamos dos títulos más a modo de yapa.

Indy, una moto de cuento, de Celia Santos, nos narra la historia de una moto que yace olvidada en el rincón de un garaje, sin que nadie le preste atención alguna y que, por lo tanto, se pasa los días recordando sus tiempos de esplendor, cuando surcaba las carreteras despertando la admiración de todos. Hasta que, por fin, un hecho inesperado le permite volver a las rutas y la aventura gana las páginas.

El ratoncito de la moto, de Beverly Cleary, es un libro clásico para chicos, que cuenta la historia de Ralph, un pequeño roedor que no puede contener su pasión por las motos, y por los líos.

Cómo elegir tu primera moto

Finalmente te decidiste a comprar tu primera moto y ahora viene la parte más difícil ¿Cuál vas a comprar entre tantas opciones disponibles?  

Sabiendo lo estresante que puede ser elegir a quién va a transformarse en el amor de tu vida, queremos ayudarte a que tomes la decisión correcta PARA VOS.

A continuación te dejamos una lista de recomendaciones a tener en cuenta:

  • El uso de la moto

Lo primero que tenés que pensar es cuál será el uso que le vas a dar: si va a ser tu vehículo a diario para ir a trabajar o a estudiar, o si sólo la vas a usar en ocasiones puntuales como viajes largos o fines de semana. Si cada día combinas ciudad y carretera una moto ligera de cilindrada media, cómoda, como podría ser una de tipo naked o custom, se ajustaría a tus necesidades. Si el uso de tu moto se va a limitar a tus días libres o vacaciones podés pensar en motos mayores y más pesadas, como una naked, una custom, una deportiva o incluso una trail.

  • El tipo de moto

Se recomienda que empieces con una de 250cc., no mayor a 600cc y una potencia de no más de 70CV. Si van a ser tus primeros kilómetros arriba de una moto, lo mejor es buscar que sea ligera y no muy alta. Tu confianza va a ser más fuerte si podés poner sin problema los dos pies en el suelo.

  • El presupuesto

Una vez que tenés claro qué estilo de moto es el que más te conviene y el uso que la vas a dar, llega el momento de plantearse uno de los puntos críticos: ¿De qué presupuesto disponés? Tené en cuenta que comprar una moto no sólo implica sólo la moto, si es tu primera moto en ese presupuesto deberás incluir el equipamiento, el mantenimiento de la moto y el seguro.

  • Elegir entre moto nueva o usada

Al adquirir una moto nueva te aseguras unas ventajas: garantía, facilidades de pago y estado impecable de la moto, y aunque todo eso tiene un precio también supone una tranquilidad. Al adquirir una moto usada el precio siempre es mucho menor y si su estado es bueno muchas veces merece la pena ante una moto nueva.

POR ÚLTIMO PERO IGUAL DE IMPORTANTE, ¡ELEGI LA MOTO QUE MÁS TE GUSTE!

El mundo de las dos ruedas es especialmente pasional, la moto perfecta es la que cumple con tus necesidades y, además, la que te hace feliz con sólo verla cada día. Analizá lo que te gusta y vas a obtener la respuesta que te lleve a tu primer moto.

Recomendaciones para viajar en moto

Llega fin de año y con él las vacaciones. Muchos planean largos viajes en moto, solos o en compañía de amigos o pareja. Por eso en esta nota te damos una lista de recomendaciones para disfrutar de un viaje seguro, sin complicaciones o imprevistos.

1) Equipaje

La cantidad de equipaje se determina por la distancia que se vaya a recorrer, la duración del trayecto y el número de personas que viajen en la moto (1 o 2 personas). Lo primero que hay que hacer es repartir bien el peso entre los distintos bolsos y no cargar todo en un mismo lado de la moto, de lo contrario se va a desequilibrar.  Aunque los bolsos sean impermeables, si llueve, es bastante probable que el agua entre. Para evitar que el equipaje se moje es recomendable guardar todos los objetos que vayan dentro, en bolsas de plástico. Por otro lado, hay que asegurarse de que los bolsos estén bien atados ya que con el movimiento es posible que se muevan y se pierdan.

2) Ropa

Por mucho calor que haga, siempre hay que llevar un traje con protecciones. No se debe conducir en camiseta, sin guantes, sin casco o sin el calzado adecuado. Aunque el trayecto sea corto, si se sufre una caída  y no se lleva la indumentaria apropiada, se corre el riesgo de sufrir quemaduras y lesiones graves. Además, está bueno llevar ropa de recambio, pero nunca en exceso.

3) Alimentación

Un viaje largo en moto, puede ser cansador y por eso es muy importante estar bien alimentado e hidratado durante todo el trayecto. Las bebidas isotónicas son perfectas para refrescarse y mantener el nivel de minerales en el cuerpo. Por su lado, las barritas energéticas ocupan muy poco lugar y te llenan en seguida. Llevar latas tampoco es mala idea.

4) Estado de la moto

Antes de iniciar el viaje es necesario que revises que todos los componentes de la moto estén bien: Vigilar que estén en buen estado los frenos, amortiguadores, filtro, nivel de los líquidos y presión de las ruedas. Parte de esta comprobación es sencilla y la puede llevar a cabo el propio conductor.

Cuando se vaya a realizar un recorrido de larga duración se recomienda llevar la moto a un taller para que la revisen más a fondo y se aseguren de que no hay ningún elemento deteriorado que se rompa en el transcurso del viaje. Si a pesar de haber llevado a cabo las comprobaciones necesarias se sufre algún pinchazo o avería en el viaje, un kit básico de reparación puede resultar de gran ayuda. También hay que tener presente que a veces las rutas pasan por lugares apartados en los que la estación de servicio más cercana podría estar a unos cuantos kilómetros de distancia, por eso es recomendable reponer combustible siempre que se tenga la oportunidad.

5) Documentación

Siempre hay que llevar el seguro, el permiso de conducir y el DNI. Además, se debe comprobar que los documentos que tienen fecha de expiración estén vigentes  y van a estarlo durante todo el periodo que dure el viaje.

6) Bienestar físico

Por último, no hay que olvidar que los viajes en moto suponen un gran desgaste físico y que el cuerpo va a estar sometido a posturas a las que no está acostumbrado. Se aconseja hacer una serie de estiramientos antes de iniciar el trayecto y después de cada parada para evitar dolores musculares.

Si se va a hacer un viaje largo lo ideal sería realizar recorridos de al menos dos horas de duración una vez a la semana en los meses previos a la escapada. La idea es que el cuerpo se vaya adaptando a estar periodos de tiempo extensos sobre la moto.

Llegados a este punto cabe recordar que la Dirección General de Tráfico recomienda hacer descansos cada dos horas o 200 kilómetros, además de haber dormido lo suficiente en las horas previas al viaje.

¡Ahora sí, estás listo para emprender viaje!